Santiago, 5 de septiembre de 2009

Diario El Mercurio

Señor Director:

LA TENTACIÓN DE MACIEL

El artículo de Juan de Dios Vial del pasado viernes nos da una clave del aparentemente incomprensible accionar del P. Maciel. La "noche oscura" de San Juan de la Cruz está relacionada con las pruebas a las que fueron sometidos muchos de los hombres que intentaron el camino de la santidad. Las terribles tentaciones de San Jerónimo y San Antonio Abad han inspirado el arte de la pintura desde el Renacimiento hasta nuestros días. El mismo San Pablo en su segunda carta a los Corintios nos cuenta de las veces que le ha pedido a Dios que lo libere de un aguijón en su carne, un verdadero ángel de Satanás que lo mortifica. En el mismo sentido se debe leer aquel misterioso capítulo del Evangelio sobre las tentaciones de Cristo.

En todos estos casos hemos visto al hombre de Dios rechazando la tentación mediante ayunos y oraciones. Pero no siempre la historia tiene final feliz. A veces el hombre sucumbe a la tentación, y cuando más alto haya querido subir, más horrorosa será su caída. ¿Qué queda entonces para nosotros, hombres corrientes? Tan sólo repetir aquellas palabras finales del Padre Nuestro: "no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.